Obsidian ya trae su propio tablero kanban (y lo menos importante es la vista)
Obsidian acaba de añadir una vista kanban nativa a sus bases. Yo ya gestionaba con un tablero así el trabajo de mis agentes de IA, y os cuento qué cambia, qué falla todavía y por qué lo importante de un kanban no es cómo se ve.
Para qué uso yo un tablero kanban
Tengo agentes atómicos corriendo las 24 horas, los 7 días de la semana. Me hacen distintos tipos de tareas, y esas tareas pasan por columnas: programada, pendiente, en curso y hecha.
Cada tarjeta de ese tablero es un fichero de texto, generado por los propios agentes. No hay nada mágico detrás: cada fichero tiene una propiedad «estado», y según lo que ponga en ella (programada, pendiente, en curso, hecha, archivo) la tarjeta cae en una columna u otra. Y puedo mover cada tarjeta de una columna a otra.
Hasta ahora, para ver eso como un tablero necesitaba un complemento de la comunidad, no algo nativo de Obsidian. Funcionaba bien y era sencillo: en la base elegías la vista kanban y agrupabas por la propiedad «estado».
Qué trae la novedad
Con la nueva actualización, en cualquier base aparece una vista nueva. Además de las que ya venían por defecto, ahora puedes elegir kanban, la de Obsidian, sin instalar nada.
Lo que se puede configurar:
- La anchura de las columnas.
- Una propiedad de imagen: si tus ficheros tienen una imagen en una propiedad, sale en la tarjeta y puedes tener un mosaico de imágenes que se mueven entre columnas.
- Las propiedades que quieres ver en cada tarjeta. Yo por ahora solo necesito tres.
- Y lo esencial: en «ordenar» eliges la propiedad por la que se agrupan las columnas. En mi caso, «estado».
Lo que todavía no funciona
Es muy reciente y se nota. Dos cosas que me he encontrado:
- No muestra las columnas vacías, aunque la opción de ocultarlas está ahí. Yo tengo columnas como «en progreso» o «urgente» que ahora mismo no tienen tarjetas, y no aparecen. Eso, hoy, es un error.
- No deja poner colores a las tarjetas, cosa que el complemento de la comunidad sí permitía.
Imagino que en las próximas semanas irá añadiendo cosas: colores, e incluso colores condicionados al valor de alguna propiedad. Veremos.
De regalo: subrayado de colores
La otra novedad es pequeña pero útil. Hasta ahora todo el subrayado salía del mismo color. Ahora, al escribir el doble igual, te aparecen unos emojis para elegir entre cinco colores.
Dos avisos, porque a mí me pasó:
- Si usas un tema distinto del que trae Obsidian por defecto, de momento no lo verás, porque los temas aún no se han actualizado. Con el tema por defecto, sí.
- Donde funciona bien es en modo lectura. En modo edición a veces no.
Y para cualquiera de las dos cosas, lo primero es tener la última versión de Obsidian. Si no te aparece, activa la opción de recibir versiones de prueba, busca actualizaciones y reinicia.
Lo menos importante de un kanban es la vista
Esto lo uso igual para mis tareas personales que para el trabajo de mis agentes, y la mejor forma de ver cómo progresa todo es un tablero kanban. Pero no os quedéis en la vista.
Lo más importante de un tablero kanban no es verlo bonito: es cambiar de empujar la producción a tirar de ella.
El kanban nació en la automoción, en empresas como Toyota, en los años 70 y 80, con esa idea: no empujar el trabajo hacia delante, sino que cada paso tire de lo que necesita. Ese mismo concepto es el que he trasladado a los agentes de inteligencia artificial.
Por eso me alegra tanto que Obsidian lo traiga de serie: la vista ya no depende de un complemento de terceros. Pero el tablero es solo la ventana. Lo que hace que funcione es el sistema que hay detrás, y eso lo cuento en el artículo sobre agentes atómicos.