El poder del silencio
autorMarcos de emowe
Consejos de Stuart Wilde a través de su libro “El poder del silencio”:
- Hay un elemento que debemos asimilar, una vez que lo conseguimos, el poder de nuestro silencio nos da unos credenciales difíciles de explicar.
- La condición humana es complicada principalmente debido al ego. Debemos comparecernos de nuestra creencia de ser el centro del Universo. Debemos convencernos que en un nivel inferior, todo el mundo es subliminalmente consciente de su condición etérea.
- La mayoría de la gente es víctima de sus egos. Ellos sienten pobreza, carentes de energía interior, ellos anhelan ser especiales. Ellos continuamente persiguen ser importantes en los ojos de otros.
- No nos damos cuenta que controlando nuestro ego a través de entrenamiento y disciplina es más simple que intentar satisfacerlo todo el tiempo. El ego siempre quiere más.
- Los pasos para consolidar el poder de nuestro silencio: primero, sé disciplinado y no te apoyes en otros. Segundo, no planifiques y hables sobre tus planes o futuro, simplemente muévete. Tercero, diseña tu vida para no requerir ayuda de los demás. Intenta hacer las cosas por ti mismo.
- Cuando el poder del silencio emerge y tu energía toca la de otros, ellos subliminalmente saben si tú eres débil o fuerte. Visualiza alguien que necesita apoyo ajeno y reproduce las emociones, pensamientos y trato que te evoca o genera. Nota como tu comportamiento cambia en función del apoyo ajeno que necesitan o dependencia del ego. Nota como frecuentemente, si tienes dependencias, al entrar en contacto con determinados individuos, posteriormente te sientes con menos energía.
- El poder del silencio no se entrena con aislamiento, sino mediante aproximación a los otros. Cuando ellos intenten manipularte, un paso atrás, cuando lloren o te provoquen, mantén silencio, cuando ellos corran, tu anda.
- El poder del silencio tampoco significa seriedad y pose discreta. Al principio, algunas personas pueden parecer sólidas, pero cuando se exponen, puedes comprobar que son víctimas de sus egos mediante las siguientes variables o síntomas: imponen su opinión sin escuchar al resto, en su diálogo existe competitividad con otros, valoran las clases o estátus, no dejan hablar a los demás, mueven las manos con determinación, su trato cambia en función del individuo que tienen enfrente.
- Tao dijo: “aquellos que saben, no hablan y los que hablan, no saben”
- Se cuidadoso con el diálogo, intenta no competir con otros, proyecta amor a la persona con la que hablas.
- Un ejercicio muy sencillo para empezar es darte una pausa cada vez que te pregunten algo. Durante esos segundos saborea el silencio, siente el presente, visualizate desde fuera y sitúate en el entorno, piensa el motivo de la pregunta de tu interlocutor.
- Otro ejercicio sencillo es identificar patrones en las conversaciones ajenas y en las propias: expresiones, movimientos faciales, manos y cuerpo en general. Así como perfiles: el provocador que quiere robar detalles de vida ajena, el que permanece callado en trincheras, el que intenta agradar, el que aprovecha para demostrar algo.
- Argumentar o debatir es una enfermedad del ego.
- Cuando la vida no baile alrededor tuyo, empieza por preguntarte: ¿estoy en el sitio correcto? ¿estoy demasiado pronto aquí o muy tarde? ¿Voy demasiado lento o rápido? ¿Mi plan infringe el de otros o al revés?
- Cierra el volcan de tu mente a través de meditación, disciplina y ejercicio físico, no permitas que emita ruido, acalla las voces internas.
- La personalidad prefiere oír, ver y sentir. A continuación le dejo una referencia al libro por si le ha gustado el resumen, y quiere comprarlo para conocer más detalles. Y si lo compra a través de este enlace de afiliación ayuda a mantener este blog. Aquí puedes comprar el libro “El poder del silencio” en euros y en inglés