Tus notas son tuyas, y ahora la aplicación también puede serlo


Lo que ves en el vídeo no es Obsidian: es mi propia versión, con más de 7.000 notas dentro, y me la construyó mi agente de inteligencia artificial en 22 minutos. Pero lo importante no es el clon. Lo importante es que tu conocimiento ya no depende de ninguna aplicación.

¿Qué es REA?

REA son las siglas de «Reverse Engineer Anything»: ingeniería inversa de lo que sea. Es una skill que instalas en tu aplicación de inteligencia artificial. Tu agente mira por dentro un programa del que no tiene el código, entiende cómo funciona y te construye tu propia versión.

No es un proyecto de fin de semana. En GitHub pasa de las 300.000 estrellas (una semana antes iba por 200.000), y por dentro son más de medio millón de líneas de código, otras 300.000 solo para comprobar que funciona y casi 4.000 cambios en seis meses.

Tú no tienes que entender nada de eso. Se usa con un mensaje en tu chat: «Instala REA y clona esta aplicación».

No, no puedes clonar cualquier cosa

Aquí es donde te están vendiendo la moto. En redes ves de todo: que se acabaron las suscripciones, que puedes clonar cualquier app, cualquier web, incluso las que pagas cada mes, y venderla.

Me he visto los vídeos más vistos sobre REA y omiten un detalle para crear un falso hype que no hace ninguna falta. Porque solo con clonar aplicaciones de escritorio ya es sobresaliente. No hay que exagerar más.

Los clones que funcionan de verdad son los programas instalados en tu ordenador. Ahí REA sí se mete en las tripas y observa cómo funcionan. Un servicio online, una de esas aplicaciones que pagas cada mes y usas en el navegador, guarda lo importante, su lógica y sus datos, en sus servidores. Y ahí REA no llega.

Es como pensar que mirando el escaparate de Zara puedes clonar el negocio, y olvidarte de toda la logística que hay detrás de los cristales.

De un servicio online solo te llevas el escaparate. Lo que hacen ahí los modelos, no REA, es interpretar las entradas y salidas de ese escaparate o de su API. Eso no es clonar.

Qué quieres clonar ¿Funciona?
Un programa instalado en tu ordenador (como Obsidian) Sí, es para lo que está pensado
Un servicio online que usas en el navegador (un Canva, un Notion, un CRM online) No: solo te llevas el escaparate

Por eso elegí Obsidian

Obsidian es justo el caso ideal: una aplicación que vive en tu ordenador y guarda tus notas en ficheros que son tuyos.

Mi versión se llama «Basalto», la otra roca volcánica, la prima de la obsidiana. No le he puesto Obsidian porque esa marca no es mía, está registrada.

Me la construyó Claude Code, mi agente de programación, en 22 minutos. Dentro está mi cerebro digital con más de 7.000 notas, y las indexa en menos de un segundo. Abro una nota y tengo títulos, avisos de colores, modo edición y modo lectura, las imágenes. A la derecha, el índice de la nota, sus etiquetas, sus enlaces salientes, el calendario y el grafo local. Y también el grafo global.

Las carpetas salen de distintos colores porque cada color representa uno de mis siete tipos de nota del cerebro digital. Igual que en mi Obsidian, y los grafos respetan esos mismos colores.

No salió perfecto a la primera

Para que nadie se lleve una idea equivocada: el grafo salía diminuto en el centro y el calendario se montaba encima de la barra. Se lo fui diciendo y lo fue arreglando.

Y no es Obsidian. Es Basalto: muy parecido, con la misma apariencia, pero personalizado para mí. Si quisiera, mañana podría cargarle también plugins.

Las dos capas: aquí está la gracia

En el fondo, todo esto son dos capas:

Las dos capas de tu cerebro digital: arriba la aplicación, reemplazable; abajo tus notas, permanentes

Hasta ahora, la capa de abajo, tus notas, ya era tuya. Ahora la de arriba también puede serlo. Ya no dependemos de terceros, porque la capa de arriba se puede rehacer en cualquier momento.

¿Por qué REA explota justo ahora?

REA no inventa nada nuevo. Junta herramientas de ingeniería inversa que llevan años ahí, como Ghidra o Hopper, y se las da a tu agente: Claude Code, Codex, Cursor, Gemini, el que sea. Y lleva en GitHub desde abril.

¿Entonces por qué ahora? No es por REA, es por los modelos. Usar REA bien es un trabajo muy largo: el agente tiene que lanzar decenas de herramientas una detrás de otra, leer miles de líneas de código traducido de máquina, sin nombres y difícil de leer, plantear una hipótesis, comprobarla y no perder el hilo por el camino.

Los modelos de hace unos meses se perdían a los pocos pasos o se inventaban lo que no veían. La última generación, como Claude Opus 5 o GPT-6, aguanta horas de trabajo seguido sin perder el hilo, puede tener en la cabeza un programa entero y además te dice lo que no sabe.

La herramienta ya estaba. Lo que ha cambiado es el modelo que la usa.

¿Y el Photoshop gratis que has visto por ahí?

Seguro que has visto que alguien ha rehecho Photoshop entero y media suite de Adobe gratis. Ojo, que él dice que no lo hizo con REA.

Photoshop lo pagas cada mes, sí, pero es un programa que instalas en tu ordenador, igual que Obsidian. Y aun así su creador insiste en que no lo abrió por dentro, que lo rehízo desde cero mirando cómo se comporta. ¿Por qué insiste tanto? Porque es lo único que le protege. La licencia de Adobe, como la de Obsidian y la de la mayoría de herramientas, no deja abrir los programas por dentro, y el propio REA avisa de que no es para copiar programas de otros. Él dice que no lo abrió. Yo no lo puedo comprobar, y nadie lo ha comprobado todavía.

Lo digo en alto

Yo he hecho lo mismo que él. Para Basalto no he usado REA, y que salga la misma semana que los nuevos modelos y que el Photoshop rehecho es pura casualidad.

No he abierto Obsidian por dentro, porque su licencia no lo permite. Lo he rehecho desde cero, mirando cómo funciona, para mí y con mis propios ficheros. Voy a seguir pagando y usando los servicios de Obsidian. Y Basalto no lo voy a vender ni a compartir.

Inspirarte en cómo funciona algo está bien. Copiar su código, su diseño o su marca, no.

Se acabaron las teorías conspiranoicas

Hasta ahora mucha gente me preguntaba: «¿Y si un día Obsidian desaparece?». Por no hablar de quien no quiere usar los wikilinks de Obsidian, o de quien no quiere usar plugins, cuando los plugins están para complementar el funcionamiento básico.

Pues todo eso ya no tiene sentido. Cada uno podemos construirnos en local casi lo que nos dé la gana. Es un cambio de concepto total.

Eso sí, hay que ser conscientes de una cosa: el mantenimiento de esas aplicaciones lo asumimos nosotros. Aunque eso también se podría automatizar con inteligencia artificial.

Dos trucos si vas a probarlo

Antes he dicho que instalarlo es un mensaje. Es verdad a medias. Con una aplicación seria y compleja, como Obsidian, hay truco:

  1. No le pidas que analice la app entera. Primero pídele un mapa, y luego solo las piezas que te interesan. No le digas «clóname la app»: pídele una función concreta, por ejemplo cómo funciona su buscador. Sale muchísimo mejor.
  2. Pídele que te diga qué ha comprobado y qué se está imaginando. Si no, a veces rellena los huecos con lo que le parece. Me ha pasado.

Tu cerebro digital sigue ahí

Tus notas son ficheros de texto en tu ordenador. Eso es tu cerebro digital, y es lo más importante. Tu conocimiento no es de Obsidian: está desacoplado de las herramientas, y por eso en cualquier momento puedes ponerle delante una capa que haga lo mismo.

Quitas la capa de arriba, sea Obsidian o la que te dé la gana, y la de abajo, tus notas, sigue ahí. Si mañana desaparece, en una tarde tienes tu propio editor de notas.

Así que sin miedo.

Guía gratis · PDF de 5 páginas

REA sin humo: qué puedes clonar, qué no, y los 7 prompts que funcionan

La guía que me hubiera gustado tener antes de probar REA: qué se puede clonar de verdad y qué no, cómo instalarlo desde la aplicación de tu agente sin tocar la terminal, y los prompts que mejor me han funcionado con una aplicación de verdad.

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