Técnica de relajación autoinducida


Nota: Este artículo, aunque tiene caracter general, es parte de una serie de artículos destinado al curso o taller de memoria que actualmente estamos preparando. Si estáis interesados, suscribiros al boletín de correo que aparece en el lateral y os mantendremos informados. Las técnicas de relajación autoinducidas o de la autoinducción consiste en representar estados internos en tu cabeza aprovechándose de que el cerebro no es capaz de distinguir si es real o imaginario. relajado

Pasos:

  1. Colócate en la posición más cómoda que puedas. Si puedes tumbado y con los ojos cerrados
  2. Manten continuamente los ojos cerrados y sé consciente en todo lo que te rodea: ruido, sensaciones, etc. Siente esas zonas que están en contacto: suelo, la presión de la ropa, temperatura, humedad, ruido ambiental
  3. Nota que tu cuerpo produce calor y pesa, intenta escuchar tus latidos, sé consciente de la respiración de tu cuerpo, déjala que vaya a su marcha, verás que poco a poco se va sosegando, va cogiendo reposo.
  4. Cuando tu respiración esté tranquila, inspira profundamente y visualiza el número tres.
  5. Visualiza una esfera de energía luminosa del tamaño de una pelota de tenis, este es tu foco que recorrerá todo tu cuerpo.
  6. Centra el foco en tu pelo, relaja el cuero cabelludo.
  7. Mueve tu foco a la frente, relájala. Imagina que la piel que cubre tu frente con arrugas se tensa como la piel de un tambor dejándola completamente lisa, desapareciendo tanto las arrugas, como las preocupaciones.
  8. Ahora el foco se divide en dos y se centra en los ojos y párpados, luego las orejas, mejillas.
  9. EL foco se vuelve a unir y recorre toda tu cara, labios, mandíbula, lengua, cuello.
  10. Luego atraviesa tu cuello y se dirige a tu garganta, cuerdas vocales.
  11. Ves descendiendo el foco hasta uno de los hombros, desciende del hombro y va recorriendo todo el brazo inundando de energía hasta llegar al otro hombro.
  12. Luego pasa al torax, pulmones y corazon reparando todo. Nota el movimiento delos pulmones acompasado, nota como el foco se expande dentro de tus pulmones llenándolo. Nota como va al corazón y éste late firmemente.
  13. El foco pasa al estómago, luego intestinos y resto de órganos internos, deja que el foco permsnezcan mínimo tres segundos en cada órgano.
  14. Ahora el foco avanza por la pierna izquierda, muslos, rodillas, pantorrillas, tobillos y pies. Déjalos distendidos y relajados.
  15. Céntrate exclusivamente en las castigadas plantas de los pies, nota como se van poco a poco calentando con el foco.
  16. Ahora tu cuerpo está completamente relajado, permanece en este estado durante unos minutos, disfrútalo.
  17. Inspira lentamente y hondo, luego expira y visualiza el número dos.
  18. Dirige tu foco a tu cerebro, a tus emociones, a eso que crees es tan importante y te preocupa tanto. Piensa en todo eso que te perjudica o te hace peor persona, envuélvelo con el foco y elimínalo, quémalo con tu energía.
  19. Inspira lentamente y hondo, luego expira y visualiza el número uno.
  20. Verás que el foco poco a poco se va fundiendo en tu cerebro, dirige tu conciencia a la realidad, pero en un estado de profunda tranquilidad.
  21. Visualiza un entorno positivo para ti, un lugar que te traiga buenos recuerdos.
  22. Cuenta de uno a tres y cuando digas tres, abre los ojos y te despertarás completamente relajado, tanto cuerpo, como mente, y en perfecta armonía con el universo.

Cuando hayas practicado mucho esta técnica, verás que será pensar en el foco, visualizar los números, y el cuerpo empezará a relajarse. Cada día necesitarás menos tiempo para conseguir este estado. El cuerpo tiende a interiorizar procesos, a automatizarlos. Una persona relajada tiene un potencial infinito y está más predispuesta intelectualmente y físicamente.

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